Sonrisas con Cola en el Hospital de Niños Abel Gilbert
Terapia asistida con animales que sana más allá de lo físico
En un hospital, cada gesto cuenta. Pero cuando ese gesto llega sobre cuatro patas, con una cola moviéndose y una mirada tierna, ocurre algo más profundo: nace una sonrisa auténtica, de esas que iluminan desde el alma. Así fue la reciente visita de Sonrisas con Cola al Hospital de Niños Abel Gilbert, una jornada en la que la emoción, la empatía y la conexión se entrelazaron gracias a la presencia de nuestros perros terapéuticos y al trabajo comprometido de todo el equipo humano detrás del proyecto.
Durante la actividad, niños hospitalizados vivieron una experiencia única de afecto, juego y contención emocional. Nuestros canes, entrenados para responder con sensibilidad a contextos clínicos, no solo alegraron el día de los pequeños pacientes, sino que generaron un impacto emocional que ayuda a disminuir el estrés, mejorar el ánimo y acompañar los tratamientos médicos desde una dimensión más humana y afectiva.
¿Por qué funciona la terapia asistida con animales?
Diversos estudios han demostrado que el contacto con animales reduce la ansiedad, estabiliza la presión arterial y promueve la producción de serotonina y oxitocina, neurotransmisores ligados al bienestar emocional. Pero en la práctica cotidiana de Sonrisas con Cola, ese efecto se multiplica: no es solo una visita lúdica, sino una herramienta terapéutica cuidadosamente planificada que respeta los protocolos clínicos y está guiada por un equipo multidisciplinario de psicólogos, terapeutas y entrenadores caninos.
Cada intervención se adapta al entorno y a las necesidades emocionales del grupo atendido. En esta ocasión, el equipo del Hospital Abel Gilbert abrió sus puertas para que los niños pudieran interactuar de forma segura con nuestros peludos embajadores del cariño.
El valor del equipo humano y peludo
Sonrisas con Cola no solo trabaja con perros especialmente entrenados como Halland y Messi, sino también con un grupo de profesionales comprometidos con la transformación social desde la empatía. Cada integrante del equipo aporta desde su campo —psicología, educación, arte, fotografía, nutrición— para construir experiencias profundamente significativas.
La sinergia entre humanos y animales, entre técnica y sensibilidad, es lo que da valor a cada visita. Y eso se notó en cada sonrisa, en cada mirada emocionada de los niños, padres y personal médico presentes.
¿Qué dicen las familias?
“Ver a mi hijo sonreír así después de tantos días internado… no tengo palabras. Ese perrito le devolvió la alegría por un momento. Gracias.”
— Madre de paciente pediátrico
Seguimos sumando sonrisas
La labor de Sonrisas con Cola no se detiene. Cada encuentro reafirma que un perro puede ser más que una compañía: puede ser un canal de sanación emocional. Agradecemos profundamente a los equipos médicos, a las familias, y a cada niño por abrir su corazón.
Si quieres formar parte de esta red de amor y transformación, te invitamos a suscribirte, donar o simplemente compartir nuestro mensaje. Cada gesto cuenta.


























