Huellas que acompañan:

Terapia asistida con perros en adultos mayores

Sonrisas con Cola nace del amor de una familia y se fortalece gracias a un equipo que trabaja con convicción, empatía y propósito. No es solo una iniciativa social; es un compromiso humanitario que entiende que la salud también es emocional y que el acompañamiento transforma experiencias.

El viernes 6 de febrero realizamos una visita al área geriátrica del Hogar del Corazón de Jesús, acompañando a adultos mayores en situación de vulnerabilidad física y de salud.

Messi y Haaland recorrieron los espacios del hogar compartiendo presencia y vínculo. Pero esta jornada tuvo algo especial: la incorporación oficial de Mara, una labradora negra que se suma al equipo terapéutico.

Mara, una presencia que hacía falta

Mara es una labradora que vive con su familia y creció en un entorno lleno de afecto y equilibrio. Tiene hermanos caninos con personalidades distintas a la suya, lo que fortaleció su capacidad de adaptación y su carácter social.

Es estructurada, obediente y profundamente amable.
Tiene una sensibilidad particular con los adultos mayores. Se acerca con calma, sostiene la mirada, permanece. Su esencia encaja de forma natural en este rol.

No fue forzada a ser parte del equipo.
Se adaptó porque su carácter lo permite. Porque su entorno la formó para convivir, respetar y acompañar.

En esta visita, su presencia confirmó algo que intuíamos: nos hacía falta Mara.

Terapia asistida con canes en adultos mayores

La intervención con perros en población geriátrica genera impactos visibles y profundos:

  • Estimula memoria y conversación.
  • Reduce sensación de soledad.
  • Disminuye ansiedad y estados depresivos.
  • Activa movimiento, sonrisa y conexión.

Muchos adultos mayores reviven recuerdos de mascotas del pasado. Se reactivan historias, aparecen risas, se abre el diálogo. En ese intercambio se produce algo más que entretenimiento: se genera bienestar emocional.

Existe además un elemento transformador: el cambio de rol. Por un momento, la persona deja de ser únicamente residente o paciente y se convierte en cuidador, en quien acaricia, en quien habla, en quien guía. Ese pequeño giro modifica profundamente la experiencia emocional.

Los animales, con su carácter sociable y paciente, acceden a una dimensión emocional que muchas veces no responde a protocolos, sino a vínculo genuino.

Agradecimiento institucional

En febrero recibimos una carta oficial de la Junta de Beneficencia, con fecha 9 de febrero de 2026, firmada por Valeria Mena Duplaá, Gerente de Voluntariado.

En el documento se expresa el agradecimiento por la donación destinada a los beneficiarios del Hogar del Corazón de Jesús, destacando que permitió brindar terapia asistida con canes y actividades de contención emocional

Este reconocimiento reafirma que el impacto es tangible y sostenido.

Un reconocimiento que nos impulsa

Extendemos también un agradecimiento especial a la Dra. Erika Blasco, Directora del Hospital de Niños Roberto Gilbert, por sus palabras compartidas tras nuestra visita de diciembre:

“Gracias, sí Messi y Haaland nos han acompañado en Navidad y presentaron a su nuevo integrante, todo estuvo muy hermoso. Hacen una labor maravillosa”.

Su mensaje nos motiva a seguir ampliando nuestra labor, acompañando a personas en distintas etapas de la vida y en diversos centros de salud y cuidado.

Seguiremos dejando huellas de cuatro patas en la vida de cada persona que acompañamos. En hospitales, hogares y centros de cuidado, nuestro compromiso es generar conexión, aliviar cargas emocionales y recordar que incluso en los momentos más complejos, la compañía sincera tiene poder.

Porque la salud también se siente.
Y nosotros elegimos acompañarla.

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